{"id":296,"date":"2018-06-11T15:00:00","date_gmt":"2018-06-11T21:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/a0109a0e50.nxcli.io\/\/secrets-of-success-how-i-learned-to-make-what-i-was-really-worth\/"},"modified":"2021-06-23T16:52:09","modified_gmt":"2021-06-23T22:52:09","slug":"secretos-del-exito-como-aprendi-a-hacer-lo-que-realmente-valia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/education\/secrets-of-success-how-i-learned-to-make-what-i-was-really-worth\/","title":{"rendered":"Secretos del \u00e9xito: C\u00f3mo aprend\u00ed a ganar lo que realmente val\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>Por:&nbsp;<strong>Jill Beirne Davi<\/strong><\/p>\n<p>Cuando lanc\u00e9 un negocio paralelo hace unos cinco a\u00f1os asesorando a personas sobre sus finanzas, lo disfrut\u00e9 tanto que apenas cobraba, si es que cobraba, por mis servicios. Muchas de las personas a las que ayudaba estaban en apuros y trataban desesperadamente de salir adelante. Adem\u00e1s, me encantaba hablar con ellas sobre su dinero, as\u00ed que no parec\u00eda un intercambio justo. Me daba verg\u00fcenza pedirles que me pagaran.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de todo, yo tambi\u00e9n estuve muy endeudado alguna vez, as\u00ed que sab\u00eda lo que era luchar por mantener los gastos bajos. De hecho, fueron mis propias experiencias las que me llevaron a convertirme en asesor financiero. Al empezar a compartir mi historia de \u00e9xito, amigos y amigos de amigos me pidieron que impartiera talleres y me invitaron a un consejo privado.<\/p>\n<p>Me di cuenta de que hab\u00eda demanda de coaching financiero, as\u00ed que empec\u00e9 a ofrecerlo en mi tiempo libre, mientras manten\u00eda mi trabajo habitual en investigaci\u00f3n de mercados. Pero cuando me propuse ofrecer mis servicios, no cobraba nada. Estaba atrapado en la creencia cl\u00e1sica de que si amas lo que haces, no tienes por qu\u00e9 cobrar por ello.<\/p>\n<p>El trabajo, por naturaleza, ten\u00eda que ser duro, o eso cre\u00eda yo. Y si no lo era, era como si le estuvieras tomando el pelo. As\u00ed que hice muchas sesiones gratuitas, con la esperanza irracional de que alguien estuviera tan entusiasmado con lo que recib\u00eda que donara dinero. Claro, las cosas no funcionan as\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Espera\u2026 \u00bfDe verdad me pueden pagar por hacer esto?<\/strong><\/p>\n<p>A medida que empec\u00e9 a ayudar a m\u00e1s personas con sus presupuestos, me di cuenta de que pod\u00eda hacerlo todo el d\u00eda. Disfrutaba resolviendo problemas, haciendo n\u00fameros y ayudando a la gente a encontrar soluciones creativas a problemas financieros dif\u00edciles sin tener que declararse en bancarrota ni arruinar su historial crediticio.<\/p>\n<p>Decid\u00ed que con el tiempo quer\u00eda dedicarme a esto profesionalmente, lo que significaba que ten\u00eda que averiguar c\u00f3mo iba a, bueno, ganar dinero. Trabajaba con una coach de vida en ese momento, as\u00ed que le compart\u00ed mis aspiraciones y mi miedo a parecer avariciosa si ped\u00eda dinero. Su consejo fue simple: empieza poco a poco. Simplemente cobra algo para ganar la experiencia de alguien que te paga por hacer lo que te apasiona.<\/p>\n<p>Me di cuenta de que lo que ofrec\u00eda era valioso de maneras que ni siquiera yo esperaba. Ese primer cliente privado me dio el valor para aceptar m\u00e1s clientes que pagaran. Y as\u00ed lo hice. Una semana despu\u00e9s, le cobr\u00e9 a mi primer cliente que pagaba $25 por una sesi\u00f3n de una hora. Se ri\u00f3 y dijo: &quot;\u00bfEso es todo?&quot;. Despu\u00e9s de eso, dej\u00e9 de ofrecer sesiones gratuitas.<\/p>\n<p>Tras unos meses, este cliente estaba obteniendo excelentes resultados, as\u00ed que consider\u00e9 pedirle que escribiera un testimonio, pero me preocupaba parecer ego\u00edsta. Sab\u00eda que me ayudar\u00eda a construir mi futuro negocio, as\u00ed que me anim\u00e9 y se lo ped\u00ed de todos modos. Para mi alivio, acept\u00f3.<\/p>\n<p>Su testimonio me impact\u00f3 profundamente. Sab\u00eda que algo hab\u00eda cambiado, pero despu\u00e9s de leerlo me di cuenta de que hab\u00eda un verdadero efecto domin\u00f3 en \u00e9l. No solo hab\u00eda empezado a cuidar mejor sus finanzas, sino que sus decisiones m\u00e1s inteligentes y su nueva disciplina tambi\u00e9n estaban teniendo un efecto positivo en sus relaciones personales y su salud. Cuando lo le\u00ed, algo cambi\u00f3 dentro de m\u00ed tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Me di cuenta por primera vez de que lo que ofrec\u00eda era valioso para la gente de maneras que ni siquiera yo esperaba. Ese primer cliente privado me dio el coraje para aceptar m\u00e1s clientes que pagaran.<\/p>\n<p><strong>El cr\u00edtico interno sale a la luz<\/strong><\/p>\n<p>Aun as\u00ed, parec\u00eda que, sin importar con cu\u00e1ntas personas trabajara, al principio siempre ten\u00eda el mismo nerviosismo. El mismo mon\u00f3logo interior se repet\u00eda una y otra vez: \u00abNo eres bueno en esto. Van a exigir que les devuelvas el dinero y les dir\u00e1n a todos lo malo que eres\u00bb.<\/p>\n<p>Oh, s\u00ed, mi cr\u00edtico interno es un monstruo total, y es la raz\u00f3n por la que mantuve mis tarifas rid\u00edculamente bajas, s\u00f3lo para que nadie se enojara conmigo si no estaba contento con mis servicios.<\/p>\n<p>Esto de cobrar comisiones bajas dur\u00f3 unos meses con unos pocos clientes. Entonces me contact\u00f3 una mujer que hab\u00eda o\u00eddo hablar de m\u00ed a trav\u00e9s de un amigo en com\u00fan. Era una mujer a la que admiraba, una emprendedora que hab\u00eda empezado un negocio hac\u00eda unos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Nos sentamos y le pregunt\u00e9 sobre su situaci\u00f3n financiera. Sent\u00ed que pod\u00eda ayudarla, y estaba casi lista para decir que s\u00ed, hasta que le compart\u00ed mis tarifas. Su \u00e1nimo cambi\u00f3 al instante. De repente, ya no estaba tan entusiasmada.<\/p>\n<p>Al principio pens\u00e9 que mis tarifas eran demasiado altas, pero era todo lo contrario. Me dijo que la raz\u00f3n por la que no quer\u00eda trabajar conmigo era porque eran demasiado bajas. &quot;Por tus tarifas, me doy cuenta de que no conf\u00edas en tus capacidades&quot;, dijo. &quot;As\u00ed que no estoy segura de que esto vaya a funcionar&quot;.<\/p>\n<p>Tras el impacto inicial, me di cuenta de que ten\u00eda raz\u00f3n. Hasta el d\u00eda de hoy, le agradezco su brutal honestidad, porque me ilumin\u00f3. Despu\u00e9s, revis\u00e9 mis testimonios y entrevist\u00e9 a antiguos clientes sobre lo que hab\u00edan aprendido trabajando conmigo. La mayor\u00eda empez\u00f3 a ver resultados alrededor de los dos meses, y los mejores se quedaron conmigo tres o cuatro meses. Quienes no obtuvieron buenos resultados solo acudieron a m\u00ed para una o dos sesiones.<\/p>\n<p>En aquel entonces, cobraba por hora. As\u00ed que empec\u00e9 a agrupar las sesiones y a cobrar un precio combinado para asegurarme de que la gente se quedara lo suficiente para ver resultados. Cada paquete costaba varios cientos de d\u00f3lares, mucho m\u00e1s de lo que cobraba antes.<br \/>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Pr\u00f3ximo paso: superar mis miedos<\/strong><\/p>\n<p>Cuando empec\u00e9 a ofrecer paquetes, me daba miedo. Jugaba con las cifras para que parecieran m\u00e1s bajas, como a\u00f1adir m\u00e1s sesiones para justificar el precio.<\/p>\n<p>Cuando la gente cuestionaba mis honorarios, les explicaba que la mayor\u00eda de los clientes no ve\u00edan resultados a menos que estuvieran dispuestos a invertir algo de tiempo, y el precio lo reflejaba. Pero no me sent\u00eda lo suficientemente seguro como para cobrar m\u00e1s, y los clientes potenciales lo notaban. Me preguntaban si pod\u00eda hacer solo una sesi\u00f3n o intentar negociar el precio. A veces ced\u00eda, otras no por miedo a que salieran corriendo a quejarse en el noticiero de las 11.<\/p>\n<p>Ninguno de mis miedos se hizo realidad. Eran y siguen siendo completamente irracionales.<\/p>\n<p>Pero despu\u00e9s de conseguir algunos clientes con mi nueva tarifa m\u00e1s alta, la historia se repiti\u00f3. Los clientes estaban contentos. Obten\u00edan buenos resultados, escrib\u00edan testimonios y recomendaban a sus amigos. Pude respirar con m\u00e1s tranquilidad. Sent\u00ed que hab\u00eda escalado una peque\u00f1a monta\u00f1a y encontrado un lugar en la cima donde pod\u00eda descansar.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s, volv\u00ed a subir mis tarifas tras calcular cu\u00e1nto necesitaba ganar para dejar mi trabajo corporativo. Para entonces, dedicaba 20 horas semanales a mi trabajo secundario y sab\u00eda que quer\u00eda dedicarme a tiempo completo. Recuerdo la primera propuesta de cuatro cifras que le envi\u00e9 a una posible clienta. No respondi\u00f3 en unos d\u00edas, y me mord\u00ed las u\u00f1as casi por completo esperando a ver si aceptaba.<\/p>\n<p>Finalmente, lleg\u00f3 el correo electr\u00f3nico: &quot;Hag\u00e1moslo&quot;. Estaba emocionada (por ella) y aterrorizada (por m\u00ed). Mi cr\u00edtico interior, buscando problemas de nuevo, me dijo que la otra zapatilla estaba a punto de caer. Contuve la respiraci\u00f3n durante unas semanas mientras trabajaba con la clienta, pero despu\u00e9s de que ambas vimos que estaba obteniendo excelentes resultados, me relaj\u00e9. Y la tarifa m\u00e1s alta se convirti\u00f3 en la nueva normalidad.<br \/>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Aceptando mi verdadero valor<\/strong><\/p>\n<p>Ojal\u00e1 pudiera decir que darme cuenta de mi valor fue algo \u00fanico, pero no fue as\u00ed. Es un viaje. El miedo nunca desaparece del todo, pero estoy aprendiendo a gestionarlo mejor. Cada vez que ofrezco un nuevo servicio o subo mis tarifas, mi cr\u00edtico interior se descontrola intentando que vuelva a lo c\u00f3modo y seguro.<\/p>\n<p>Darme cuenta de mi valor es como escalar una monta\u00f1a con muchos picos. Subes un pico peque\u00f1o y descansas un rato. Al final, tienes que llegar al siguiente, as\u00ed que sigues adelante, pero con miedo todo el camino. Luego llegas al siguiente pico y el viaje comienza de nuevo. Sin embargo, con cada pico, el impulso de continuar se hace m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<p>No empec\u00e9 con una gran autoestima en cuanto a los servicios que ofrec\u00eda, \u00a1aunque me sent\u00eda muy valorado en otros aspectos de mi vida! Al principio, mi valor se basaba en el precio que cobraba. Pero luego me centr\u00e9 en si mis clientes realmente obten\u00edan resultados. Entonces me promet\u00ed que si no pod\u00eda ayudarlos, lo dejar\u00eda por completo. Pero mientras pudiera, seguir\u00eda en el negocio.<\/p>\n<p>Es f\u00e1cil quedarse estancado en una tarifa baja para evitar problemas. Cada vez que he subido mis tarifas, suele haber una o dos semanas de ataques de p\u00e1nico, temiendo haber pedido demasiado. Pero con el tiempo, la fase inc\u00f3moda pasa y mis tarifas vuelven a sentirse como un su\u00e9ter acogedor.<\/p>\n<p>Mi esperanza es que, alg\u00fan d\u00eda, pueda silenciar a esa cr\u00edtica interna que quiere devaluar mi yo profesional. Pero s\u00e9 que a\u00fan no estoy tan iluminada. Aun as\u00ed, una de las mejores cosas de pasar por esta experiencia fue finalmente darme cuenta de mi autoestima. Aqu\u00ed les dejo algunos de mis mejores consejos:<\/p>\n<p><strong>Empieza poco a poco.<\/strong>&nbsp;Cobrar algo simb\u00f3lico es mejor que no cobrar nada. No regales tus dones, ya que podr\u00edas generar resentimiento m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p><strong>Encuentra aliento.<\/strong>&nbsp;Consigue un entrenador o mentor que te ayude a mantener el rumbo cuando te sientas inc\u00f3modo por aumentar tus tarifas o pedir un salario m\u00e1s alto.<\/p>\n<p><strong>Conc\u00e9ntrese en sus resultados.<\/strong>&nbsp;Cuando me entra el p\u00e1nico, leo los testimonios de mis clientes. Ver su progreso en sus propias palabras me quita el foco y lo centra en ellos.<\/p>\n<p><strong><strong>Mantente en sinton\u00eda con tus emociones.<\/strong><\/strong>&nbsp;Esto es m\u00e1s bien un arte. Si empiezas a sentirte un poco resentido o agotado, quiz\u00e1 sea hora de subir tus tarifas o pedir un aumento. El aumento puede ayudarte a recuperar la cordura, sobre todo si ofreces un servicio orientado al cliente.<\/p>\n<p><strong>Deja que tus tarifas suban<\/strong><strong>.<\/strong>&nbsp;No tienes que triplicar tus tarifas de la noche a la ma\u00f1ana para demostrar algo. Podr\u00eda ser contraproducente. Aum\u00e9ntalas gradualmente y vigila de cerca los resultados que obtienes, tanto para ti como para tus clientes. \u00a1Con el tiempo, cobrar\u00e1s lo que realmente vales!<\/p>\n<p><em>Este art\u00edculo apareci\u00f3 originalmente en <\/em><em><a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.beinkandescent.com\/articles\/1652\/Four+Ways+to+Improve+Your+Financial+Well-Being\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.aol.com\/article\/finance\/2014\/03\/07\/earning-wages-really-worth-entrepreneur\/20844439\/<\/a><\/em><\/p>\n<hr \/>\n<div\n        class=\"image-block-outer-wrapper          layout-caption-below          design-layout-inline\"\n        data-test=\"image-block-inline-outer-wrapper\"\n    ><\/p>\n<figure\n            class=\"sqs-block-image-figure              intrinsic\"\n            style=\"max-width:300px;\"\n        ><\/p>\n<div\n              \n                style=\"padding-bottom:66.66667175292969%;\"\n              \n              class=\"image-block-wrapper                                                  has-aspect-ratio\"\n              data-animation-role=\"image\"\n              \n  data-animation-override\n\n><br \/>\n            <noscript><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.savvyladies.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/jillbeirnedavis.jpg\" alt=\"Jill Beirne Davis.jpg\" \/><\/noscript><img decoding=\"async\" class=\"thumb-image\" src=\"https:\/\/www.savvyladies.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/jillbeirnedavis.jpg\" data-image=\"https:\/\/www.savvyladies.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/jillbeirnedavis.jpg\" data-image-dimensions=\"300x200\" data-image-focal-point=\"0.5,0.5\" alt=\"Jill Beirne Davis.jpg\" data-load=\"false\" data-image-id=\"5b199a7e758d46f4d26338f8\" data-type=\"image\" \/>\n          <\/div>\n<\/figure><\/div>\n<p><strong>Jill Beirne Davi<\/strong>&nbsp;Es el fundador de Abundant Finances, un servicio que te ayuda a salir de deudas y a acumular abundantes ahorros en tiempo r\u00e9cord (sin privaciones ni comer comida chatarra). Para m\u00e1s estrategias financieras \u00fatiles que te ayuden a mejorar tus finanzas, visita plentyfinances.com.&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>By:&nbsp;Jill Beirne Davi When I launched a side business about five years ago coaching people about their finances, I enjoyed it so much that I barely charged &#8212; if I [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_price":"","_stock":"","_tribe_ticket_header":"","_tribe_default_ticket_provider":"","_tribe_ticket_capacity":"0","_ticket_start_date":"","_ticket_end_date":"","_tribe_ticket_show_description":"","_tribe_ticket_show_not_going":false,"_tribe_ticket_use_global_stock":"","_tribe_ticket_global_stock_level":"","_global_stock_mode":"","_global_stock_cap":"","_tribe_rsvp_for_event":"","_tribe_ticket_going_count":"","_tribe_ticket_not_going_count":"","_tribe_tickets_list":"[]","_tribe_ticket_has_attendee_info_fields":false,"footnotes":"","_tec_slr_enabled":"","_tec_slr_layout":""},"categories":[1,826],"tags":[274,210,211,280,358,327,273,272],"class_list":["post-296","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog","category-career-income","tag-confidence","tag-empowering-women","tag-financial-adviser","tag-jump-starting-your-career","tag-jump-starting-your-career-sidebar","tag-self-help","tag-self-starter","tag-self-worth"],"acf":[],"ticketed":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=296"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/296\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=296"}],"curies":[{"name":"gracias","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}