{"id":292,"date":"2012-09-05T17:21:37","date_gmt":"2012-09-05T23:21:37","guid":{"rendered":"https:\/\/a0109a0e50.nxcli.io\/\/saving-vs-letting-go\/"},"modified":"2021-06-28T13:11:26","modified_gmt":"2021-06-28T19:11:26","slug":"ahorrar-vs-dejar-ir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/education\/saving-vs-letting-go\/","title":{"rendered":"Ahorrar Vs. Dejar ir"},"content":{"rendered":"<p>por <strong>Liz Wolfe<\/strong><\/p>\n<p>Los abuelos de mi esposo Jon viv\u00edan muy cerca de \u00e9l durante su infancia, y tuve la suerte de conocer a Jon en vida. Durante los primeros a\u00f1os de mi relaci\u00f3n con Jon, era una forma de entretenimiento ir a casa de sus abuelos y que nos ense\u00f1aran sus colecciones. No era un coleccionismo cualquiera. Era un coleccionismo extremo. Saleros y pimenteros. Vasos de chupito. Cristales de gota. Figuritas. Jarras de cerveza. Mu\u00f1ecas. Porcelana. Manteler\u00eda. Lo que fuera, lo ten\u00edan, o diez.<\/p>\n<p>Tras su fallecimiento, ayud\u00e9 a mi suegra Eileen a vaciar la casa. Fue una actividad que disfrut\u00e9 much\u00edsimo, sobre todo porque me benefici\u00e9 de muchos objetos preciosos de sus colecciones. Acababa de comprar mi casa y pude amueblarla por completo con objetos de su casa. Y quiero decir, por completo. En mi casa abundan jarrones, platos para tartas, vitrinas, cajitas ornamentadas, fotos enmarcadas y material de oficina de los a\u00f1os 50. Cuando Eileen y yo revis\u00e1bamos una colecci\u00f3n en particular, como la de manteler\u00eda, vaci\u00e1bamos una caja y ambas escog\u00edamos suficiente manteler\u00eda para nuestras cenas durante los pr\u00f3ximos 5 a\u00f1os sin tener que planchar un solo mantel. Luego pas\u00e1bamos a la siguiente caja y \u00bfqu\u00e9 encontr\u00e1bamos? S\u00ed, lo adivinaste: m\u00e1s manteler\u00eda.<\/p>\n<p>Aunque admiraba sus fant\u00e1sticas colecciones, tambi\u00e9n me asombraba la enormidad de todo. Adem\u00e1s de objetos de valor, ten\u00edan m\u00e1s tornillos, bolas de algod\u00f3n, sombras de ojos, bombillas, hilo de bordar y bolsitas de t\u00e9 de los que podr\u00edan consumir en toda su vida (o en la m\u00eda, claro est\u00e1). Su crianza en la \u00e9poca de la Depresi\u00f3n los impulsaba a guardar todo lo que pudiera ser \u00fatil, les diera o no un uso real en aquel momento.<\/p>\n<p>La abundancia es un flujo de energ\u00eda. De hecho, la palabra &quot;afluencia&quot; deriva del lat\u00edn &quot;fluir hacia&quot;. Lo confuso es qu\u00e9 ocurre con ese flujo de energ\u00eda una vez que nos llega. Nuestro instinto, nacido tras 10.000 a\u00f1os de cazadores-recolectores, es ahorrar lo que recolectamos para nuestra supervivencia. Sin embargo, como sociedad moderna, al igual que los abuelos de Jon, hemos llevado esto al extremo, mediendo nuestra abundancia por la cantidad de dinero o posesiones materiales que hemos acumulado.<\/p>\n<p>Imagina la abundancia como un armario. Imagina que en todos los a\u00f1os que llevas comprando ropa nunca te has deshecho de nada. En el armario hay ropa de todas las \u00e9pocas de tu vida: de la universidad, de tu vida de soltero\/a, de tu vestido de novia, de premam\u00e1, trajes de lana que compraste cuando ascendiste, faldas largas y vaporosas que ya no est\u00e1n de moda, zapatos con tacones desgastados, zapatillas de deporte, jers\u00e9is de invierno, camisetas, y mucho m\u00e1s. Si con el paso de los a\u00f1os no te has deshecho de nada, no solo el armario estar\u00eda a rebosar, sino que la mayor\u00eda de lo que hay en \u00e9l ya no te servir\u00eda. Al entrar para vestirte, tendr\u00edas que rebuscar entre montones de prendas in\u00fatiles para encontrar lo que quieres.<\/p>\n<p>Este escenario ilustra que la abundancia es sin\u00f3nimo de soltar y la escasez de aferrarse. He experimentado repetidamente un cambio en el flujo de la abundancia en mi vida cuando he estado dispuesta a soltar algo, ya sea ropa, un cliente, un amigo, un rencor o papeles en mi escritorio (que suelen esconder algo como un certificado de regalo que he olvidado).<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 hay de ahorrar para tener seguridad financiera? Lo creo de todo coraz\u00f3n. Ahorrar con un prop\u00f3sito como vivir la vejez sin preocupaciones es una meta que vale la pena y tiene mucho sentido. Las estad\u00edsticas sobre las personas mayores que viven en la pobreza son desgarradoras. Por otro lado, me encanta esa pegatina que se ve en la parte trasera de una autocaravana en la carretera: &quot;Me estoy gastando la herencia de mis hijos&quot;. Ahorra con un prop\u00f3sito y usa lo que hayas ahorrado para ese prop\u00f3sito cuando llegue el momento.<\/p>\n<hr \/>\n<p><em>Liz Wolfe ha dado presentaciones ante grupos desde que era ni\u00f1a y viv\u00eda en una granja de ovejas en el oeste de Pensilvania, cuando su familia participaba en festivales locales con demostraciones de esquila e hilado. Crecer en la granja, con pocos recursos pero rica en recursos, le proporcion\u00f3 una base maravillosa para aprender sobre la abundancia que ofrece el universo. Dej\u00f3 la vida en el campo al mudarse a Nueva York en 1987. Desde entonces, ha construido un exitoso negocio con su esposo, Jon, enfocado en ayudar a empresas y personas a alcanzar su m\u00e1ximo potencial. Lleva 20 a\u00f1os impartiendo capacitaciones.&nbsp;<\/em><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>by Liz Wolfe My husband Jon\u2019s grandparents lived right around the corner from him while he was growing up, and I was lucky to have met Jon while they were [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"give_campaign_id":0,"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_price":"","_stock":"","_tribe_ticket_header":"","_tribe_default_ticket_provider":"","_tribe_ticket_capacity":"0","_ticket_start_date":"","_ticket_end_date":"","_tribe_ticket_show_description":"","_tribe_ticket_show_not_going":false,"_tribe_ticket_use_global_stock":"","_tribe_ticket_global_stock_level":"","_global_stock_mode":"","_global_stock_cap":"","_tribe_rsvp_for_event":"","_tribe_ticket_going_count":"","_tribe_ticket_not_going_count":"","_tribe_tickets_list":"[]","_tribe_ticket_has_attendee_info_fields":false,"footnotes":"","_tec_slr_enabled":"","_tec_slr_layout":""},"categories":[1,30],"tags":[],"class_list":["post-292","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog","category-budgeting"],"acf":[],"ticketed":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/292","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=292"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/292\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=292"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=292"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.savvyladies.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=292"}],"curies":[{"name":"gracias","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}